Querida Ale:
Hoy que concluyes tus estudios de secundaria quise
escribirte estas palabras para expresarte cómo me siento al verte concluir un
logro más en tu vida.
Quiero que sepas que estoy muy orgulloso de Ti, no sólo por
tus logros académicos, que son muy sobresalientes, sino por verte crecer como
persona y que Yo pueda ser parte de este proceso.
Te felicito por ser una hija que valora lo que tiene y que
aprovecha al máximo lo que tu mamá y Yo te podemos dar. Admiro mucho tu
disciplina, persistencia, paciencia, pasión, dedicación, entusiasmo, empeño,
creatividad y deseos de salir adelante. Creo que al final de todo, eso se ve
reflejado en tus resultados: el mejor promedio, tus premios en los concursos,
ser la abanderada, etc. Todo eso lo lograste Tú sola al tomar decisiones
correctas.
Además de lo académico, me da mucho gusto que hayas
trabajado en Ti, en conocerte más, tener consciencia de tus fortalezas y
debilidades, que reafirmes tus gustos y que identifiques tus talentos. También
en que descubras qué es lo que te apasiona y le da sentido a tu vida. Pero más
que nada, que trabajes en ello, en ser una mejor persona y ser feliz.
En la secundaria, te enamoraste del Rock (Yeah!!!) lo que me
da gusto, y quizá también te enamoraste de algún chiquillo también :/… mmm solo
diré “es normal” (esforzándome por disimular mi miedo), es parte de tu
crecimiento, está bien.
Te cortaste el pelo, descubriste a tus verdaderos amigos, diste
tutorías, exploraste el diseño gráfico, la programación y tus refinaste tus gustos
por la escritura y el arte. Te regalaron tu primera flor, te invitaron a salir,
probaste distintos “outfits”, en fin,
pequeñas situaciones cotidianas que van moldeando tu personalidad.
Nunca olvides que eres única e irrepetible, sigue siendo
auténtica, queriéndote cómo eres por dentro y por fuera: una hermosa persona.
En la secundaria también hiciste tu confirmación, lo cual es
una bendición para ti y nosotros como familia. Por favor, nunca dejes de creer
en Dios, siempre tenlo como centro de tu vida. Sigue siendo esa niña espiritual
que siempre te ha caracterizado, está en tu esencia, no la pierdas. Aunque te
enfrentes a decepciones o situaciones complicadas, nunca pierdas la fé, ni te
alejes de Dios.
Quiero que sepas que tu mamá y Yo siempre estaremos ahí para:
ayudarte en las buenas y en las malas, para impulsarte, para aconsejarte, para
echarte porras y empujarte a que seas mejor persona. Siempre nos esforzaremos a
ser los mejores papás.
Tú eres la misión más hermosa que Dios me encargó: Ser papá.
Aunque sé que no he sido el mejor ni el más perfecto quiero que sepas que nunca
abandonaré esa misión, con mis defectos y cualidades, ahí estaré para ti.
Hija, solo me queda decirte GRACIAS.
Gracias por hacerme sentir orgulloso de tus logros.
Gracias por enseñarme cosas nuevas, por tus puntadas,
ocurrencias y tus clásicos “¿Sabías que?” o por qué no decirlo, enseñarme más
del ROCK y compartirme tus gustos musicales (sigue añadiendo rolas al playlist “oldies”
de Spotify).
Gracias por tomar lo bueno de mí y lo malo ignorarlo, por
dejarte enseñar diseño gráfico y computación, que es lo que Yo sé hacer para
ganarme la vida.
Gracias por compartir el gusto por el inglés y de vez en
cuando platicar en ese idioma o ver series juntos para practicarlo (como la de Big Bang Theory).
Gracias por las limonadas, hotcakes y quesadillas =).
Pero en especial, GRACIAS por ser una buena estudiante: “Lo
que hoy siembras, tendrá buenos frutos en el futuro”.
Nunca dejes de aprender y seguirte preparando, pero principalmente,
nunca dejes de ser humilde, agradecida y servicial. Siempre recuerda de dónde
vienes. Nunca te olvides de tus raíces.
TE AMO Hija, en hora buena por un logro más…
¡¡¡FELICIDADES!!!
Con amor… Tu Pá…
Jiutepec, Morelos, 3 de julio 2020.
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