lunes, 24 de septiembre de 2012

Reflexiones norteñas

A principios de mes tuve la oportunidad de asistir a una reunión de trabajo con un grupo de expertos en líneas subterráneas de la CFE y como es costumbre al final de mi presentación puse la reflexión del día, la cual me ha dado muy buenos resultados, tanto que se ha convertido como en una "bola de nieve" de aspectos positivos ya que mis clientes comenzaron a compartirme una serie de mensajes y reflexiones muy padres... las cuales, con el permiso de ellos, estaré compartiendo en mi Blog.

El día de hoy comenzaré con los norteños...  publicaré parte de los mensajes semanales que emite  el Ing. Víctor Fernández Sánchez, Gerente de la División de Distribución Golfo Norte.

Espero les gusten. Que tengan un excelente día.

Apreciables compañeros: 
Hemos entrado al mes de la patria, donde todos los mexicanos nos reconectamos con nuestra identidad como un pueblo que nació de la fusión entre los pueblos precolombinos y los españoles, concretando su independencia de esa nación para ser el país que hoy somos. Es buen momento para reflexionar en nuestra historia y entender por qué somos como somos, hacia dónde queremos ir y lo que tendríamos que hacer para conseguirlo. 
De nuestro nacimiento como pueblo conquistado viene nuestra admiración por todo lo extranjero, creyéndolo superior, lo que no nos permite darnos cuenta que tenemos una gran riqueza de talentos y capacidades que nos hacen superiores en muchos aspectos a otras culturas. Mantenemos el centralismo en la exclusividad de nuestros destinos, dejándolo al emperador, virrey, obispo, presidente o cualquier autoridad, sin participar con nuestro involucramiento en la definición de esos destinos, nos ha hecho mayormente un pueblo apático en participación y muy activo en la recriminación, haciendo de la queja una forma de vida. 
El Dr. Mauro Rodríguez Estrada en su libro "Los valores clave de la excelencia", hace un recuento de nueve rasgos culturales plenamente identificados en nosotros los mexicanos, como son:
1. Malinchismo. Creer mejor lo extranjero.
2. Impuntualidad. Dar por hecho que todo empieza más tarde de lo acordado.
3. Credencialismo. Valorar a la persona por sus credenciales y no por lo que en realidad es.
4. Soborno. Dar por hecho que todo se consigue con un costo extra.
5. Cinismo. Reafirmar la culpa por nuestras propias desgracias y la resignación en ellas.
6. Abstencionismo. Dejar las decisiones a otros.
7. Lenguaje devaluatorio. Hablar con diminutivos.
8. Antesalismo. Hacerse esperar para darse importancia.
9. Chistes proyectivos. Reírnos de nuestras desgracias, como risa nerviosa para no afrontarlas.
Todos estos rasgos se han ido formando en nuestro sistema de creencias subconsciente, pero la buena noticia es que los podemos cambiar. 
Esta semana que hacemos nuestro acostumbrado ritual de honores a la bandera en los centros de trabajo, te invito a que lo retomes mentalmente cada día al iniciar tu jornada laboral, que hagas consciencia que con tu trabajo en CFE apegado a nuestros valores de la DPP, estás haciendo algo importante por mejorar la calidad de vida en los hogares mexicanos, la competitividad de los negocios que logrará la independencia económica de México y sobre todo por cambiar creencias propias y de nuestro pueblo. Una empresa de principios, con gente de valores y comprometida con su Misión, puede ser líder para ese cambio de creencias y lograr hacernos un pueblo más participativo, responsable, ético y con verdadera higiene mental. 
Vamos escribiendo el siguiente capítulo de nuestra historia desde la claridad que la Dirección por Principios nos debe dar, porque todo eso que hemos avanzado nos hace más responsables que el ignorante, el incumplido, el deshonesto y el apático.

Los dejo como siempre con una reflexión final:
El devoto se arrodilló para ser iniciado en el discipulado, y el gurú le susurró al oído el sagrado ´mantra´, advirtiéndole que no se lo revelara a nadie. 
"¿Y qué ocurrirá si lo hago?", preguntó el devoto. "Aquel a quien revelares el ´mantra´", le dijo el gurú, "quedará libre de la esclavitud de la ignorancia y el sufrimiento; pero tú quedarás excluido del discipulado y te condenarás". 
Tan pronto hubo escuchado aquellas palabras, el devoto salió corriendo hacia la plaza del mercado, congregó a una gran multitud en torno a él y repitió a voz en cuello el sagrado ´mantra´, para que lo oyeran todos. 
Los discípulos se lo contaron más tarde al gurú  y pidieron que aquel individuo fuera expulsado del monasterio de inmediato por desobediente. 
El gurú sonrió y dijo: "No necesita nada de cuanto yo pueda enseñarle. Con su acción de hoy ha demostrado ser ya un gurú con todas las de la ley" 


P.D. Agradezco al Ing. Gerado de Leon Ortiz, de la oficina divisional de redes subterráneas de Monterrey por compartir estos mensajes.


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